
He observado que la mayoría de los dirigentes
y representantes estudiantiles se han limitado únicamente a informar sobre las
cosas que suceden en la universidad sin fijar posición o emitir opinión alguna
al respecto siguiendo una suerte de inercia impulsada por el furor de la
inmediatez.
Se han dejado a un lado las formas
tradicionales de comunicación como las carteleras, pancartas y volantes para
darle paso a las redes sociales, a la comunicación vía web. No pretendo en este
momento afirmar la superioridad de una sobre otra, sin embargo, las redes
sociales han desarrollado un crecimiento exponencial en los últimos cuatro años
y han demostrado ser una herramienta útil
en cuanto a comunicación se trata.
Una de la característica del Twitter es la emisión
de mensajes cortos con una extensión máxima de 140 caracteres lo que ha obligado
a las personas a reducir su pensamiento a esta cifra, como dije al comienzo,
muchos solo se han limitado a emitir información y es preocupante ver la forma
en que se han acostumbrado a pensar en 140 caracteres sin hacer el mínimo esfuerzo
de ampliar la información ofrecida y emitir una opinión sobre la misma, opinión
que es necesaria para fomentar la diversidad de pensamientos y el debate de
ideas característico de la universidad.
Esa necesidad de opinar sobre los diferentes
temas, no solamente de la universidad sino de mi futura profesión y del país,
fue la que me motivo a crear este espacio para expresar en más de 140
caracteres la forma en que veo e interpreto las cosas.